A través del contacto directo, liberamos bloqueos energéticos, ajustamos el sistema nervioso y aliviamos el dolor crónico desde su raíz.
Orientadas a mejorar la movilidad, alinear tensiones y facilitar que el cuerpo recupere su propio equilibrio. Sin medicamentos, sin intervenciones invasivas.
Cada parte contiene información del todo. Trabajamos desde la mano, el pie y la oreja para resolver procesos crónicos de dolor y ansiedad en cualquier parte del cuerpo.
Mediante presión en puntos específicos liberamos la energía bloqueada que provoca dolor y síntomas internos.
Aplicamos vibración en articulaciones y columna para ajustar el sistema nervioso y realinear vértebras y huesos del cráneo.
A través de manos, pies y oreja resolvemos problemas crónicos de dolor óseo, orgánico, ansiedad y adicciones.
Equilibramos la energía con cuencos en cada centro energético y tratamos desequilibrios orgánicos con la vibración de diapasones.
Evaluamos tu postura, las tensiones acumuladas y los focos de dolor. Aplicamos las técnicas necesarias para aliviar el proceso agudo y liberar los primeros bloqueos.
Verificamos los cambios y trabajamos en profundidad sobre las capas más arraigadas. El sistema nervioso empieza a integrar el nuevo patrón de equilibrio.
El dolor físico y las emociones están conectados. En esta fase empezamos a abordar también los procesos mentales que sostienen la tensión en el cuerpo.
La frecuencia depende de la antigüedad del proceso. Orientación: un mes de tratamiento por cada año con los síntomas.